Nuestras Recetas
Croquetas de Pollo Pepín®

Croquetas de Pollo Pepín®

Ingredientes

 

Relleno

2lb pechuga de pollo

1 cebolla en cubos pequeños

1/2 cucharadita de pimienta

2 dientes de ajo majados

2 cucharaditas de sal

1 cucharadita de perejil picado

Salsa Bechamel

3 cucharadas de mantequilla

1/2 taza de harina todo uso

2 tazas de leche

Empanizado

2 huevos

2 tazas de Pan Molido Pepín®

4 tazas de aceite para freir

1/2 taza de harina

Preparación

En una sartén pon un poco de aceite de oliva y fríe la cebolla lo suficiente hasta que quede transparente.

Corta la pechuga de pollo en cubos y añadelo al sartén junto al ajo, la pimienta y la mitad de la sal (1 cdta.). Cuando esté bien cocida, retira del fuego.

En una cacerola aparte, calienta la leche hasta hervir. Retira del fuego.

En la misma sartén donde hicimos la pechuga, derrite la mantequilla. luego añade la harina y deja de 3 a 4 minutos a que se dore un poco. Esto es importante para que la harina no sepa cruda pero ten cuidado de no quemarla.

Toma la leche y retira cualquier nata que se haya formado. Vierte de golpe sobre la sartén con la harina tostada sin dejar de remover vigorosamente hasta que espese.

Una vez espesa, añade el pollo y el perejil y mezcla.

Coloca la mezcla en un plato y coloca plástico de cocina por encima. Dejaremos por 4 horas para que se enfríe y podamos trabajar con ella. Asegúrate de que el plástico toque bien la mezcla para que no forme ninguna costra.

Una vez fría, ponte un poco de harina en las manos y dales forma a tus croquetas.

Bate los huevos en un recipiente y coloca la harina y tu pan molido Pepín® en platos separados.

Toma la croqueta, pásalo por harina, luego por la mezcla de huevo y por último por el pan molido. Repite esto con todas las croquetas que formaste.

Cuando tengas todas las croquetas empanizadas, colócalas en una bandeja y envuélvelas con plástico de cocina para protegerlos.

Ponlas en la nevera por 5 horas (o la noche entera preferiblemente) para que se reafirmen y sea más sencillo freírlas.

A la hora de freírlas, calienta bien el aceite (debe estar muy caliente para que absorban la menor cantidad de aceite posible y queden crujientes por fuera y suave por dentro).

Tip: Puedes congelarlas antes de freirlas para que te duren más tiempo.